La Provincia en el D. F., Milpa Alta y su Centro Histórico
por: Manuel Magaña Contreras

Milpa Alta, la región más transparente del aire, donde aún se habla el náhuatl,. es conocida como “la provincia en el Distrito Federal”. Su Centro Histórico en la cabecera delegacional goza de fama mundial porque allí se efectúa cada 15 de agosto, en su majestuoso templo parroquial que data del Siglo XVI, construido por jesuitas, la Festividad de Nuestra Señora de la Asunción, una de las grandes efemérides de la Iglesia Católica.

 

El Centro Histórico de Milpa Alta estampa del alma provinciana de México, con sus viejas casonas solariegas, con su templo de Nuestra Señora de la Asunción que en su altar mayor luce el maravilloso retablo que representa a la Virgen María, cuando fue ascendida a los Cielos, en cuerpo y alma, de acuerdo al Dogma que el Papa Pío XII proclamó el 10 de noviembre de 1950.

Universalmente también es conocido el corazón de la cabecera delegacional de Milpa Alta, por la celebración, en Viernes Santo, de la Procesión del Santo Entierro, en un acto litúrgico similar al de Sevilla, en España, en el cual se desborda el dolor del pueblo por la muerte de Cristo en la cruz.

Singular perspectiva la del Centro Histórico de Milpa Alta, cuando se le observa con el fondo de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, en una atmósfera libre de contaminación ambiental porque en esta región los vientos limpian el cielo y la luz del sol suele manifestarse con claridad, durante la mayor parte del año.

 

Sus doce poblados campesinos

Un relicario que contiene singulares tesoros del arte civil y religioso arquitectónico, es la delegación Milpa Alta en su conjunto, donde campea el recuerdo del Caudillo del Sur y Apóstol de la Reforma Agraria, Emiliano Zapata, quien estableciera su cuartel general en San Pablo Oztotepec, cercano al Distrito Federal, donde el 6 de agosto de 1919, fue firmado el “Plan de Milpa Alta” que es un reforma del Plan de Ayala.

Entre cerros, montes y cañadas, se desparraman los 12 poblados milpaltenses: San Antonio Tecómitl, San Salvador Cuauhtenco, San Pedro Atocpan, San Pablo Oztotepec, San Lorenzo Tlacoyucan, San Juan Tepenáhuac, San Jerónimo Miacatlán, , San Francisco Tecoxpa, San Bartolomé Xicomulco, Santa Ana Tlacotenco, San Agustín Othenco y la cabecera delegacional de Nuestra Señora de la Asunción. Se antoja que estos pueblecitos pertenecen al género de la juguetería. Cada uno con su pequeño centro histórico consistente en el templo del lugar, sus inmuebles destinados a las autoridades civiles y su plaza, donde no faltan los clásicos portales. Entre los más industriosos está San Pedro Atocpan, donde se fabrica el mole que se exporta a diversos países, además de satisfacer necesidades del mercado local, regional y nacional.

 

Bosque y siembras de nopal

El capitalino que no conozca Milpa Alta se ha perdido la oportunidad de conocer realmente lo que es “la provincia dentro del Distrito Federal”, en su zona sureste, donde se vive un ambiente campirano y no hay aglomeraciones humanas porque sus habitantes, sabiamente, no venden tierras a extraños para evitar el crecimiento desmedido de la marcha urbana.

¿Será esta determinación producto de que Venustiano Carranza, para combatir al Apóstol de la Reforma Agraria, Emiliano Zapata, desterró a todos los habitantes en 1916 y la comarca quedó totalmente abandonada durante cuatro años ? ¿Será que al recuperar sus pertenencias cuando Carranza dejó de gobernar, ya no quieran vivir de nuevo esa experiencia? Tal vez.

El caso es que Milpa Alta, luce un bellísimo paisaje del que forman parte más de 7,000 hectáreas de bosques y otras tantas, donde se cultiva el nopal.

 

Gastronomía a base del nopal

Con frecuencia, el Centro Histórico de Milpa Alta cobra especial animación, sobre todo los fines de semana y el domingo, con motivo de las exhibiciones gastronómicas a base de nopal. Más de un centenar de platillos pueden ser elaborados con la cactácea que forma destacada de la fuente de ingresos de los lugareños.

De la misma forma, los platillos confeccionados a base de mole elaborado en San Pedro Atocpan llaman la atención de los visitantes que disfrutan del patrimonio arquitectónico del corazón de la cabecera delegacional, a partir del templo de Nuestra Señora de la Asunción, donde se venera la imagen de la Santa Patrona de la Comarca., donde el oxígeno es tonificante por los cultivos de los campesinos que lo mismo cosechan el característico nopal que frutas, verduras y legumbres. El bosque vivifica con oxígeno la atmósfera que se respira y todo esto, a unos cuantos pasos del .Centro Histórico de la Ciudad de México.

 

El náhuatl, patrimonio cultural

En Milpa Alta, es cordial el trato de sus habitantes con los turistas quienes se sienten atraídos por el uso del idioma náhuatl mediante el cual se comunican en el interior de sus hogares y fuera de él, la mayoría de los lugareños.

La evangelización dejó su huella permanente con la edificación de templos, conventos e inmuebles civiles.

Sin salir del Distrito Federal, Milpa Alta da la oportunidad a los capitalinos, de disfrutar de las ventajas de un clima libre de contaminación y de la maravillosa estampa de la silueta del templo parroquial de Nuestra Señor de la Asunción, con el fondo del Iztaccíhuatl y de Popocatépetl, que constituye un reflejo de la mexicanidad que no se ha perdido, a unos pasos de la capital mexicana.