Imágenes latentes

En el Palacio de Cultura Banamex
(Palacio de Iturbide)

Dentro de la historia del arte mexicano hay varias generaciones de artistas plásticos que, por las circunstancias que les tocó vivir, han experimentado cierto olvido. A ellos no les fue dado protagonizar movimientos importantes que impulsaran el dinámico proceso de la historia del arte moderno en México, sin embargo, acrecentaron el prestigio del arte nacional con su virtuosismo, su originalidad y sus aportes técnicos y estéticos.

latTal es el caso de la obra del artista oaxaqueño Rodolfo Nieto cuyo estudio y difusión han resultado insuficientes o pospuestos. Así pues, en el marco de su vigésimo quinto aniversario luctuoso, El Banco Nacional de México, Fomento Cultural Banamex, A. C., y el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, A. C. presentan la exposición.

Imágenes latentes. Una retrospectiva de Rodolfo Nieto, muestra que tiene como objetivo enmendar esta laguna histórica respecto de la obra del autor, y contribuir a su estudio y difusión.

Rodolfo Nieto destaca entre ese grupo de artistas que realizaron una búsqueda personal y solitaria para conformar su poética plástica. El pintor, de temperamento original, inclasificable, nutrido por elementos locales y otros traídos de las más audaces vanguardias europeas; tuvo el arrojo de hacer resaltar individualmente su presencia en el escenario cultural, primero de París, y luego de México, donde conquistó espacios ajenos a la promoción del Estado. Nieto forjó su independencia estética en la individualidad, desarrolló un estilo propio, único,plenamente identificable, fincado en una decidida integración a la vanguardia y en una firme y lograda aspiración a lo internacional.

expCon una diáfana vocación por el internacionalismo, Nieto –como Rufino Tamayo y Francisco Toledo– viajó, estudió con apasionado esmero, y asimiló, de acuerdo con su idiosincrasia, las lecciones del arte de todos los tiempos para desarrollar su propio léxico artístico. Desde el inicio de sus carreras, los tres artistas, en distintas circunstancias y tiempos, representaron el logro mexicano de un primer momento del internacionalismo que buscó abatir regionalismos. Lejos de producir variantes naturales o lógicas del arte estudiado, estos creadores oaxaqueños trabajaron arduamente para pergeñar una impronta sumamente personal en su arte.

Rodolfo Nieto Labastida nació en Oaxaca en 1936 y murió en la ciudad de México en 1985. Su muerte prematura truncó el desarrollo de lo que estaba en camino de ser una de las carreras más sólidas y propositivas de su generación. Imágenes latentes. Una retrospectiva de Rodolfo Nieto busca contribuir a la revaloración histórica y estética de la obra de este artista. La exposición presenta las etapas formativas de Nieto, la primera abarca de 1953 a 1957 cuando inició su preparación académica y fue influenciado por destacados colegas.

exUna segunda etapa incluye obras realizadas en la década siguiente, cuando el pintor vivió en Europa, se nutrió de las corrientes de vanguardia, y expuso en las principales galerías del viejo continente. A su regreso en México, a fines de la década de 1960, Nieto encontró inspiración en su tierra natal, plasmó la abstracción en novedosas, coloridas y fantásticas formas. En los últimos años de su producción realizó singulares series de personajes musicales, y los paisajes fueron también objeto de su obra. Mención especial merecen sus collages, dibujos, ensambles y acuarelas, que recogen las mejores características de sus etapas creativas y que develan su genialidad como dibujante.