La Merceria del Refugio

¿Alguna vez se había preguntado cuál es el comercio más antiguo del Centro Histórico? Se trata nada menos que de la Mercería del Refugio, comercio fundado en 1828 por dos franceses de apellidos Billonneau y Cassou con el nombre de Gran Sedería del Refugio.

A los pocos años de su fundación y debido a que ofrecía un gran surtido de encajes de todos tipos, cintas, hilos, sedas, navajas, agujas, botones y cortes de todo tipo que venían, en su mayoría, de Europa, se convirtió en uno de los comercios más exitosos y favoritos de las damas de la época que acudían hasta la calle de Capuchinas, hoy Venustiano Carranza, a comprar todo lo necesario para sus labores de costura.

ksksPasados los años los hijos de Cassou — Pedro y Enrique— quedaron al frente del negocio y al poco tiempo se asociaron con Bernardo Atchoarena. Con esta sociedad, Mercería del Refugio—que para entonces tenía la razón social de Cassou y Cía.— contaba con dos tiendas en el Centro Histórico de la Ciudad de México: La Barata y la Gran Mercería y Sedería del Refugio, esta última ubicada en la calle de Capucchinas (hoy Venustiano Carranza), donde permanece hasta nuestros días.

En 1906, fue contratado como empleado de la Gran Mercería y Sedería del Refugio, el joven Víctor Adrián Loustalot Dambourges, quien en ese entonces contaba apenas con 14 años de edad. Pocos años después, en 1914, los socios de la empresa decidieron regresar a Francia y nombraron a Loustalot apoderado de la empresa. En Europa, Atchoarena y los Cassou, se dedicaban a comprar toda la mercancía que se vendía en sus almacenes.

Llegó la Segunda Guerra Mundial y los envíos de mercancía desde Europa eran cada vez más difíciles y menos frecuentes, por lo tanto, la empresa, a cargo de Loustalot, comenzó a importar mercancía de Estados Unidos y pronto se vio vendiendo productos distintos a aquéllos con los que comenzó: cristalería, regalos, juguetería y papelería.

Pero el cambio radical vino en la época en la que el país adoptó la política de sustitución de importaciones. Con el tiempo la Mercería del Refugio empezó a llenar sus tiendas con productos hechos en México.

skkklEl negocio era tan próspero, que la compañía compraba la producción total de varias empresas, entre ellas un fabricante de carritos de lámina que tenían gran aceptación entre la población infantil. Así fue como poco a poco la empresa comenzó a especializarse en la venta de juguetes.

Pasaron muchos años y muchas historias antes de que la compañía se convirtiera en una de las cadenas de jugueterías de autoservicio más importantes de la Ciudad de México, como la conocemos el día de hoy, con sus once sucursales en toda la zona metropolitana.

Resulta sombroso que el 50% de toda la venta del año la registra esta juguetería, que actualmente lleva lo de mercería en su historia y nombre, en tan solo los cuatro días previos a la navidad, esto pareciera fácil, pero no es más que resultado de una historia que se ha construido en el trascurso de los últimos 183 años de vida de la Gran Mercería del Refugio, el comercio mas antiguo del Centro Històrico.