Librería de Murguía

librelibEn lo que fuera calle del Coliseo Viejo, hoy calle 16 de Septiembre, se encontraba el portal llamado del Águila de Oro donde abrió sus puertas en el año de 1846, la Antigua Librería, Imprenta y Litografía de Murguía.

Su fundador fue Don Manuel Murguía (1807- 1860), impresor y editor. Se dice que en ese entonces adquirió en renta un amplio local en el número 6 del mencionado portal, por el cual pagaba la crecida suma de $35.00 mensuales.

En 1896 cuando el portal fue demolido, el arquitecto e ingeniero Manuel Francisco Álvarez y el arquitecto Manuel Couto construyeron el actual edificio que en la parte superior ostenta un letrero que dice “Antigua Casa Murguía” y las fechas 1846, fecha de la fundación de la librería y 1896, fecha de la construcción del bello inmueble que conocemos hasta nuestros días. Su fachada presenta alegorías de la pintura, la música, la geografía, la medicina y la industria. Asi mismo se pueden apreciar los bustos de Gutemberg, creador de la imprenta y el de Aloys Senefelder, impresor a quien se debe la invención de la litografía.

Esta imprenta se caracteriza porque desde hace 185 años publica, de manera ininterrumpida, el famosísimo Calendario de Galván que, en un principio se llamó Calendario Manual, publicándose en dos ediciones. Posteriormente, para diferenciarlo de otro Calendario Manual publicado por Ontiveros, se llamó Calendario Mariano Galván Rivera.

En 1858, para distinguirlo de la imitación de un almanaque similar que salió a la venta con el nombre de “Calendario de Mariano Galán Rivero” se le llamó con su nombre actual de “Calendario del Más Antiguo Galván”.

Únicamente dos ediciones, las correspondientes a los años de 1845 y 1848, fueron impresas respectivamente en Nueva York, E.E.U.U. y en Hamburgo Alemania; las demás aparecen Impresas en la Imprenta de Arévalo y desde 1854 hasta la fecha, en la Imprenta Murguía.

Existe el dato curioso que desde el año de 1854 al de 1942, o sea durante 88 años, el Calendario de Galván se hizo materialmente con los mismos tipos de imprenta que se conservaron cuidadosamente y que nunca entraron a las prensas,
pues las plantas sólo se usaron como matrices para sacar estereotipos con los que se hacía la impresión, de manera que después de casi medio siglo de uso, los tipos estaban completamente nuevos.

Las páginas del Calendario de Galván conservan esencialmente las materias, el formato y el estilo que les imprimió su creador; desde sus principios fue editado para ser leído por las mayorías. Juntamente con las noticias calendáricas aparecieron artículos religiosos, científicos, literarios e históricos, que hicieron de él una pequeña enciclopedia popular.

Cabe mencionar que hasta la fecha, esta tradicional imprenta, sigue estando en manos de la familia Murguía quienes la han conservado de manera activa y exitosa y que también publicara:

El silabario de San Miguel y El matemático moderno. Es costumbre que a mediados de año, aparezca en la puerta principal de la mueblería, una pequeña mesa donde se regala el sobrante de la edición del calendario que, por supuesto, la gente que pasa se lleva con gusto ya que la información que contiene el calendario es de gran valor…

Calle 16 de Septiembre # 54
Col. Centro Histórico.
México, D.F.
Tel. (55) 5512-1828