Restaurante 1620

1620Por: Roberto Aschentrupp Toledo

El 1620 es considerado el año en que empieza la construcción del inmueble que en la actualidad alberga al espléndido BOUTIQUE HOTEL DE CORTES, en donde se encuentra el no menos espléndido RESTAURANTE 1620, ubicado en la Avenida Hidalgo No. 85, Colonia Guerrero, frente a la Alameda Central, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Este edificio forma parte de un momento muy importante en la historia de América y en la consolidación del cristianismo en el mundo, ya que desde su creación se concibió como albergue para misioneros que venían de paso por la Nueva España para luego embarcarse hacia las Filipinas con el fin de evangelizar en el lejano oriente.

ritoCon el paso del tiempo la construcción sufrió varias transformaciones, la que podemos ver en la actualidad, es la que realizó, en el año de 1780, la orden religiosa de los agustinos, quienes tuvieron el control de la hostería durante el siglo XVII y XVIII. En su construcción destaca la nobleza del tezontle y la cantera, terciopelo y encaje del barroco mexicano, que da un marco elegante y suntuoso al centro de la construcción que cuenta con una puerta principal en donde sobresale un relieve con un corazón, que simboliza a San Agustín, y un nicho y un friso con la escultura y nombre de Santo Tomás de Vi-llanueva, religioso agustino muy venerado por los misioneros de aquella época.

La hostería llevó ese nombre hasta la guerra de Independencia cuando fueron desamortizados los bienes de la iglesia, llegando a tener diversos usos, incluso fue vecindad y hasta se dice que allí nació el inigualable e inolvidable cómico del cine nacional; Germán Valdez “Tin Tan”.

ritoEl Restaurante 1620 se encuentra al centro del patio principal de este maravilloso inmueble de dos pisos, que actualmente muestra una nueva imagen que amalgama lo tradicional con lo contemporáneo y en donde, rodeados de un aura de leyenda y misticismo, nos refrescamos con una deliciosa margarita de mango mientras decidimos el inicio de la degustación de la nueva carta diseñada por el chef Jesús García, donde se da mas énfasis a la cocina tradicional mexicana con un toque de fusión, muy ad hoc con la reciente declaratoria de la UNESCO que eleva a la cocina mexicana a Patrimonio Intangible de la Humanidad.

Así pues, aislados del bullicio del exterior en este oasis de paz, empezamos con el Entremés 1620; deliciosos taquitos de alambre de pollo y quesadillas de flor de calabaza, requesón y rajas con elote, acompañados con guarnición de guacamole,
totopos y queso panela. Después le entramos a las Tostadas de Atún, una de las especialidades de la casa, muy solicitadas por los clientes asiduos a este lugar, también probamos la Ensalada de Nopal con Queso Panela y chicharrón y la Ensalada 1620, con espárragos, portobello, huevos de codorniz y jitomate cherry, aderezada con acceto balsámico que resulta un verdadero agasajo.

1620Entre las sopas se puede elegir el Consomé Cortés; con arroz, pollo deshebrado y garbanzo, la siempre rica Sopa Azteca; con tortilla frita y guarnición de queso, crema, chicharrón y chile pasilla, la crema Conde; de frijol negro con chorizo o la muy exótica Sopa de Mariscos al coco.

Entre las pastas destaca la Lasagna de Calabaza, El Risoto Negro con Mariscos en salsa de azafrán o los Ravioles de Camarón en salsa de 4 quesos. En la propuesta de “Platos Fuertes”, el 1620 le da prioridad a los frutos del mar, así tenemos el yucatequísimo Robalo al Ti Kin Chik preparado con achiote, cebolla morada, y arroz blanco; los Camarones en Salsa de Guajillo y Cilantro Frito; o el Filete de Huachinango al Mojo de Ajo.

Cambiando de gustos, le recomendamos una de las especialidades del lugar que resulta ser una verdadera delicia, se trata de los Medallones de Pato en espejo de Mole de Zarzamora, aunque también son muy buenos el Mole Oaxaqueño, servido
con pechuga de pollo y acompañado con arroz rojo o un simple Chile poblano relleno de queso servido con arroz blanco y salsa de tomatillo; cualquiera de estas opciones le hará chuparse los dedos.

Entre los platos fuertes también sobresalen:

tumLas Costillas de Cerdo en Pipián, El Chamorro Glaseado, El Alambre al Grill con Enchilada de Mole o el Filete Quetzalcoatl en salsa de pasilla y mozzarella.
De postre; un Pastel Opera o un exquisito dulce de Piñón servido, de manera muy original, en hoja de tamal y bañado con salsa de cardamomo. Para terminar y olvidarnos del tiempo nada mejor que un buen Ca-ppuccino y un rico digestivo de la bien surtida barra del 1620.

Así pues la visita al Hotel de Cortes y en especial al Restaurante 1620, resulta una experiencia que bien vale la pena compartir con su pareja o con amigos, incluso, no necesita ser turista para disfrutar de alguna de las 28 encantadoras habitaciones con que cuenta el Hotel para pasar un fin de semana, hospedado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, recorriendo sus museos, parques, calles renovadas, monumentos etc., en un ambiente relajado, recordando la heroicidad de los antiguos sacerdotes que antes de partir hacia su misión evangelizadora al oriente y, si tiene suerte, también podrán escuchar por las noches a “la taconuda” que, según cuentan los empleados más antiguos y algunas personas que se han hospedado en el hotel, pasa la noche vagando por los pasillos de este, que es considerado el hotel más antiguo de México, haciendo sonar los tacones de sus viejas zapatillas de razo...

El RESTAURANTE 1620, abre de lunes a domingo de 7am a 11pm, los domingos cuenta con un brunch muy apetecible y por las noches con una terraza llamada el Cielo de Cortes que cuenta con una excelente vista de la ciudad, que se habilita los fines de semana o previa reservación para eventos.

Reservaciones 55 18 21 81
Dirección: Av. Hidalgo No. 85, esquina
Paseo de la Reforma
Roberto Aschentrupp Toledo
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