Los oficios de antes y de ahora, una historia de esfuerzos… La telefonista

El Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana
PRESENTA

La telefonista
Por: Guadalupe Gómez Collada

En los primeros años de la telefonía, hubo un personaje que se destacó por la importancia que su trabajo tenía para que las personas pudieran comunicarse, como se decía en aquellos tiempos, a través de hilos; hablamos de la telefonista.

Ella era la encargada de recibir las llamadas entrantes y comunicar a la gente desde su central manual mediante la inserción de clavijas en el clavijero que tenía asignado o, más tarde, pulsando teclas si se trataba de las llamadas centrales electrónicas.

ritoLa telefonista podía tomar, anotar y transmitir mensajes, comunicar la disponibilidad o no del interlocutor y proporcionar alguna otra información relacionada.La gente descolgaba el teléfono y la que contestaba era la telefonista; ella muy amablemente preguntaba ¿a qué número desea hablar? e inmediatamente procedía a conectar las clavijas del número solicitado.

En un principio quienes hacían esta labor eran jóvenes que habían sido capacitados en la compañía de Alexander Graham Bell, sin embargo poco tiempo después se dieron cuenta que debido a la dulzura y amabilidad propias de las mujeres, además de su rapidez y diligencia para manejar los cables, eran ellas quienes debían estar en esos puestos.

Esta cercanía de trato y el hecho de que las telefonistas tuvieran la posibilidad de escuchar las conversaciones dieron pie a un sinfín de situaciones curiosas y muy divertidas. No faltaron los noviazgos y más tarde matrimonios de aquellos que se enamoraban, en principio, de la voz de la telefonista o bien, aquellos jóvenes atrevidos que intentaban, a toda costa, sostener un affaire con la telefonista y que, al presentarse con ella, quedaba en evidencia su juventud e inmadurez. Se dice que hasta tremendas infidelidades fueron descubiertas gracias a la amistad de la telefonista con la supuesta mujer engañada.

Fue tanto el revuelo causado en aquellos tiempos por las telefonistas que hasta un gracioso y picaresco cuplé de las Telefonistas, fue incluido en la exitosa obra de teatro de revista llamada Chin-Chun-Chan, estrenada el 4 de abril de 1904 en
el desaparecido Teatro Principal y que aquí transcribimos de manera íntegra:

El Cuplé de las telefonistas De la Revista CHIN – CHUN – CHAN (1904)
Autores: Rafael Medina y José Elizondo


rito5TODAS.- Aquí está el teléfono de nueva invención que sin hilos produce comunicación.

Escuchen ustedes con mucha atención.

Para comunicarse con una señorita se acerca el aparato y se repica así
(sonando los timbres), y llega la corriente frotando la bocina con dulce cosquilleo que hace repetir.

(Vuelven a sonar los timbres).
Más cerca señorita; más cerca caballero, y así muy suavemente oprima usted el botón, ya estoy electrizada, ya siento las cosquillas, ya puede usted hablar, hay comunicación.

Ay, que sensación tan particular, deje usted el botón, no lo apriete más.
Ya basta caballero: deje de tocar, que si no la corriente se me va a acabar.

telfoCORO.- ¡Ay, que sensación tan particular, deje usted el botón no lo apriete más!
Ya basta, caballero, deje de tocar que si no la corriente se me va a acabar.

TODAS.- más cerquita, por favor; estoy lista, sí, señor.
UNA.- ¿Con quién hablo…? No, señor…
¡Caballero…! ¡No, por Dios…!
¿Esta noche…? ¿Qué si voy…?
TODAS.- Es un joven que se ha equivocado y pide algo que es atroz.
UNA.- ¿Qué me dice…? ¡Ah, bribón…!
¡Grosero…! No soy eso yo…
TODAS.- Última invención de electricidad, Aquí está el botón, puede usted llamar,
y siempre que deseare comunicación, ya sabe usted que basta tocar el botón.
CORO.- ¡Ay, que sensación tan particular!
Puede usted oprimir, puede usted llamar.
TODAS.- Siga usted apretándome, que soy muy feliz,
ya cuando la corriente se me va a extinguir.

telefonCon la llegada de la tecnología, la modernidad y la automatización de las centrales, el oficio de telefonista, tal y como se conocía anteriormente, ha desaparecido. Sin embargo, todavía existen telefonistas cuya función es indispensable para el buen funcionamiento de servicios tan importantes como las llamadas de emergencia, la atención en carreteras, radio taxi, entregas a domicilio, comunicación nacional e internacional, Locatel, información turística o para lo que hoy se conoce como callcenters.

Aquel oficio que inició con un grupo de encantadoras mujeres, que fueron contratadas por la dulzura de su voz y la rapidez de sus manos para conectar y desconectar las clavijas de las centrales, se convirtió en una carrera que ha sido seguida por miles de mujeres que aportan su talento e inteligencia al buen funcionamiento de empresas tan importantes y exitosas como Teléfonos de México.

Frente a la automatización y modernización de los sistemas telefónicos, ojala nunca dejemos de apreciar lo agradable que resulta que nuestra llamada sea contestada por una telefonista de voz dulce y amable…