Capilla de la Concepción Cuepopan

En el barrio indígena de Cuepopan, que en náhuatl significa “donde abren sus corolas las flores”, se encuentra la Plaza de la Concepción, localizada en la calle Belisario Domínguez frente al Templo de la Concepción, muy cerca del Eje Central.

La plaza está formada por algunos edificios de los siglos XVIII y XIX y cuenta con una fuente de cantera, arriates y frondosos árboles que le brindan una atmosfera nostálgica que nos remite a siglos atrás..

Al centro de la plaza se yergue una singular capilla que representa una referencia obligada para los vecinos y los visitantes de esta zona del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Esta pequeña capilla, al parecer fue construida en el primer tercio del siglo XVII por los franciscanos bajo la advocación de Santa Lucia, y que estuvo bajo el cuidado y mantenimiento de las monjas del Convento de la Concepción ubicado al frente de la capilla.

Seguramente por ello los habitantes de la ciudad la conocieron como la “Capilla de la Concepción” o la “Capilla de la Conchita”.

No se conocen a bien los motivos por los que fue cerrada a fines del siglo XVIII y mucho menos el porqué estuvo abandonada por varias décadas.

Se sabe que en la segunda mitad del siglo XIX, fue vendida y utilizada hasta 1893 como depósito de cadáveres de personas sin familia o muy pobres que no podían costear sus entierros, por lo que fue llamada por los vecinos la Capilla de los Muertos.

En 1927, fue rehabilitada por la Dirección de Obras Públicas para instalar en ella una biblioteca que dependía de la Secretaría de Educación Pública, que funcionó por poco tiempo.

Colocada en medio de un espacio abierto, se decidió levantar una capilla aislada de planta hexagonal, que debió ser semejante a la desaparecida Capilla de los Talabarteros que se ubicaba en la Plazuela del Marqués a un costado de la Catedral.

En la fachada principal que ve hacia el sur resalta la portada de estilo barroco. Está divida en dos cuerpos que ocupan totalmente uno de los seis lados. En el primer cuerpo, el vano de acceso esta formado por un arco de medio punto, en cuya clave se encuentra San Francisco. La entrada está flanqueada por pilastras de fuste estriado con capiteles compuestos en los que se apoya un friso muy ornamentado con dos símbolos marianos a los extremos y una cornisa moldurada. Las enjutas formadas por las pilastras, el arco y la arquitrabe están decoradas profusamente con hojarascas.

En el segundo cuerpo un nicho flanqueado por dos remates flamígeros.

El nicho está formado por una concha o venera con pilastras estriadas de capitel toscano. Dentro del nicho, sobre una peana decorada una escultura de cantera que representa a Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas, en la parte superior del nicho se ubica un frontón triangular roto y en el tímpano el anagrama de María.

La bóveda que cubre la capilla es semiesférica de seis gajos con pequeñas ventanas y una graciosa linternilla rematada con una cruz.

En las paredes que se encuentran a ambos lados de la fachada principal dos óculos abocinados de cantera de forma octogonal iluminaban el interior. En la pared posterior un nicho sencillo remetido debió ostentar alguna imagen (ya desaparecida) a manera de “Estampa”.

Desafortunadamente, de los posibles retablos, pinturas o esculturas barrocas con los que debió estar decorada, no queda absolutamente nada.

La Capilla de la Concepción fue declarada monumento el 9 de abril de 1931.