Gran vitalidad e historial del antiguo barrio de San Juan de Letrán

Manuel Magaña Contreras

San Juan de Letrán es el barrio que ha hecho trascender el patrimonio cultural de México en el mundo. A través de la X. E. W., de su calle Ayuntamiento en los años 30 y 40 del siglo pasado, principalmente, difundió nuestra bohemia y arte musical en los cinco continentes.

 

Tratándose del arte de la torería, en la calle Luis Moya nacieron los diestros Alberto Balderas, “el torero de México” y Luis Procuna, el “berrendito de San Juan”, ambos recias personalidades del toreo que murieron trágicamente y dieron prestigio a la fiesta de seda y oro. Empero, esta barriada es mucho más que eso, porque dentro de su entorno hay historia, arte y testimonios de la vida urbana, de valor único.

Ubicado el barrio de San Juan de Letrán o de San Juan de la Penitencia y sus alrededores entre las avenidas Arcos de Belén, Bucareli, Juárez y San Juan de Letrán o Eje Central, es ejemplo acabado de la grandeza cultural, artística y costumbrista de nuestro país, lo que lo hace un espacio privilegiado del Centro Histórico. Es un entorno donde nació, bajo los auspicios franciscanos, la cultura teatral en nuestro continente y que, dicho sea de paso, fue usada como medio de evangelización.

El barrio debe su nombre a la Cédula Real del 18 de agosto de 1548, misma que dio carácter formal al establecimiento del “Colegio para Mestizos San Juan de Letrán”, establecido el 23 de mayo del mismo año, durante el fructífero período del primer virrey de la Nueva España, don Antonio de Mendoza.

Más tarde, en 1560, el fraile franciscano Pedro de Gante edificó una pequeña iglesia llamada San Juan de la Penitencia, en donde ahora se ubica el templo llamado “El Buen Tono”, en el costado poniente de la Plaza Ernesto Pugibet.

Convento de Corpus Christi

Este convento, fundado por el virrey D. Baltasar de Zúñiga, en base a la bula del papa Benedicto XIII del 26 de junio de 1727, para monjas cacicas, es decir, nobles, es una de las joyas del barrio, del cual sólo subsiste el templo del célebre monasterio donde profesara Sor Gertrudis de Señor San José descendiente, en sexto grado, de Juan Diego, el vidente de Nuestra Señora de Guadalupe.

Las raíces culturales del barrio son profundas. El Colegio de San Juan de Letrán para Mestizos se transformó con el paso del tiempo, en el no menos célebre Colegio de Letrán, donde los intelectuales de todos los matices ideológicos del Siglo XIX figuraron como sus alumnos.

En el perímetro de San Juan de Letrán y sus alrededores, han tenido lugar muchos sucesos históricos, entre ellos, la defensa de la Ciudad de México efectuada en La Ciudadela el año de 1847, cuando las tropas norteamericanas invadieron nuestro país. En el año de 1913, tendrían lugar en el mismo espacio, los acontecimientos sangrientos ocurridos con motivo de la Decena Trágica.

En el renglón de construcciones religiosas es digno de mención el Templo de Nuestra Señora de los Dolores, ubicado en las inmediaciones de la antigua Plaza de Coajomulco, en la calle de Dolores, precisamente; el templo de San José, en las calles de Ayuntamiento; el de San Pedrito, en la calle de Garay; el de Nuestra Señora de la Paz en Enrico Martínez, etc., todos ellos hablan de la profundidad con que se ha practicado la fe en ese espacio del primer cuadro capitalino.

Tradición, Creatividad y dinamismo

La vida en el barrio de San Juan de Letrán y sus alrededores es una de las más características del Centro Histórico de la Ciudad de México. Aquí surgió, en base a las necesidades crecientes de la capital, una zona de vecindades, de grandes y espaciosas viviendas, muy superiores a los departamentos de los inmuebles en condominio contemporáneos.

Fue en la “Calle Ancha”, es decir, en Luis Moya, donde la vida familiar cobró auge, después de que en esa área, se realizaron sucesos históricos protagonizados por vecinos que defendieron a la capital de la ocupación norteamericana.

San Juan de Letrán, como barrio, llegó a ser uno de los mejor equipados en el Distrito Federal, debido a su ubicación en el primer cuadro capitalino. Este barrio recibió la aportación de numerosas familias que vinieron a México a rehacer su vida después del período franquista en España. Su carácter alegre y dinámico le imprimió carácter al lugar. Por sus cercanías con el Palacio de Bellas Artes, cuya construcción culminó en 1934, mucha gente del medio artístico residió en el barrio, ya en departamentos para toda la familia, ya en cuartos amueblados de casas de huéspedes.

El mundo teatral se manifestó con el funcionamiento del teatro “Ideal” de las hermanas Blanch – Isabelita y Anita -, ubicado en la calle Dolores, a media cuadra de la avenida Juárez.

Lo bullicioso del lugar se acentuó con el funcionamiento de las mejores salas cinematográficas, entre ellas, los cines Alameda, Metropólitan, Teresa, Princesa, Avenida, Del Prado, Palacio Chino, Novelty, Alhambra, Alcázar, Pathé, Magerit, etc.

Las calles de Ayuntamiento, por el funcionamiento de la X. E. W., “La Voz de la América Latina desde México”, estaban convertidas en cuna del arte musical mexicano.

La relación entre las grandes estrellas de la canción, arreglistas, músicos, compositores, etc., y el grueso de sus admiradores, fue siempre un espectáculo hasta antes del funcionamiento de la televisión.

Los papás del cantante clásico Placido Domingo vivieron allí, igual que estrellas cinematográficas como Emilia Guiú. Cantantes de ópera como Irma González, María Luisa Carvajal, etc. y grandes estrellas del ballet en el Bellas Artes, entre ellas Laura Urdapilleta, sin olvidarse de estrellas cinematográficas como Jorge “Ché” Reyes que disfrutaron del ambiente creativo y dinámico del barrio de San Juan de mediados del siglo pasado, sin olvidar a su dirigente vecinal, Conchita Bueno Bretón.

San Juan de Letrán, con su mercado “Agustín de Iturbide” dotado de una cúpula metálica cuya fabricación – se decía -, corrió a cargo del constructor de la Torre Eiffel, su ambiente de farándula, bohemia, romántica y a la vez impregnada de ambiente familiar, constituyó un momento de bienestar, que tal vez ya no se vuelva a disfrutar.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla